jueves, 1 de junio de 2017

Carles Planas: Músculo y potencia en banda.







- Carles Planas Antolínez
- Nacido en San Celoni (Barcelona), el 4 de marzo de 1991
- Lateral izquierdo
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ F.C. Barcelona \ Barcelona Atlètic.





- Una era muy catalana se iniciaba dentro de la plantilla celeste en los años posteriores al horrible lustro en el que el Celta tuvo que sobrevivir en Segunda División. Carles Planas Antolín ha sido uno de esos jugadores de origen catalán que han ido llegando en los últimos años. Siempre inseparable de sus paisanos Fontàs, Señé y Sergi Gómez, el lateral izquierdo ha tenido un comportamiento muy profesional dentro y fuera del vestuario.

Garra, músculo y potencia para la banda del equipo vigués, y sobre todo mucha disciplina. Tal vez Planas no haya sido un jugador de los que hayan marcado época en el Celta, pero si ha formado parte de uno de los mejores equipos de la historia que se han visto hasta ahora en la disciplina de Balaídos.
Este jugador se ha partido la cara por el club olívico en cada partido, nadie podría reprocharle falta de ganas en cada una de sus apariciones. Sin ser un lateral espectacular, Carles ha rendido con aprobado durante las tres campañas que estuvo unido al equipo celeste, llegando a disputar un total de 49 partidos en la máxima categoría española.

Planas en su primer año de celeste. 
- Nacido en el barrio barcelonés de San Celoni, Carles Planas desarrolló casi toda su carrera ligado al F.C. Barcelona. Ingresó en La Masía cuando solamente tenía diez años de edad y desde entonces tuvo un crecimiento deportivo imparable.
Fue ascendiendo progresivamente de nivel hasta que entró en la categoría juvenil, proclamándose al mismo tiempo, campeón de Europa con la selección española Sub-19 en 2009. Aquel fue un gran año para el defensor catalán, pues también entraría a formar parte del Barcelona Atlètic para tener sus primeras apariciones con el técnico Luis Enrique en el banquillo. Jugó tres partidos a las órdenes del míster asturiano que años después se encargaría de los banquillos del Celta y Barcelona.
Durante cuatro temporadas militó en la plantilla del equipo B blaugrana, con el que solo tuvo dieciocho apariciones. Y es que al de San Celoni no le hizo falta mucho más para convencer a Tito Vilanova, quien por entonces se hacía cargo de la primera plantilla culé.

El 28 de noviembre de 2012 llegaría la gran oportunidad de Planas. Un joven e inexperimentado chaval saltaba al verde del Nou Camp para debutar con el primer equipo, en un partido correspondiente a la quinta ronda de la Copa del Rey.
Carles tuvo algo más de veinte minutos para jugar al lado de hombres como Puyol, Mascherano, Fábregas o David Villa. El Barça consiguió derrotar a un Alavés de Segunda (3-1) para progresar en la competición del KO que finalmente no conquistaría.

Pero aún tendría más oportunidades con Vilanova, ya que también dispondría de minutos en un partido de la Champions League frente al Benfica portugués. El joven Carles formó defensa con los Piqué, Puyol y Montoya en un choque que acabó con empate a cero y en el que el canterano acabó disputando por completo.
El entrenador siguió contando con él y lo incluyó en el primer equipo para hacer la pretemporada 2012\13, en la que el jugador dispuso de varias titularidades en las que rindió a la perfección.

- Pero tras aquella pretemporada no hubo más convocatorias para el zaguero barcelonés, que tras jugar la temporada 2013\14 con el Barcelona B decidió desvincularse del club que le dio formación y le otorgó la oportunidad de darse a conocer en la alta élite del fútbol.
Planas no coincidió con Luis Enrique en el Celta por los pelos. El técnico asturiano venía de hacer una gran temporada con el equipo celeste, lo que le valió para retornar a Barcelona y así asumir el cargo como entrenador del primer equipo. Mientras tanto, Carles Planas firmaba por el Celta en el mes de julio de 2014 para unirse a sus compañeros de La Masía, Andreu Fontàs y Sergi Gómez.
Muchos aplaudieron el fichaje de aquel completo lateral izquierdo que vendría a luchar por un puesto en la zaga celtiña con el convertido carrilero zurdo Jonny Otto, quien ya figuraba como un destacado jugador de Primera División. Al banquillo llegó Eduardo Berizzo y otros jugadores de gran calidad como Radoja, Tucu Hernández o el atacante argentino Larrivey.

Entonces nacería un Celta distinto. Fuerza y poderío físico reforzaría una zaga espectacular en la que ya se hallaban hombres como Cabral, Hugo Mallo y los ya citados Fontàs y Jonny.
En sus primeras apariciones amistosas demostró ser un auténtico toro. Planas se fue adaptando a la perfección y se ganó poco a poco la confianza del entrenador.

Debutó con el Celta en Liga en la primera jornada, en un Celta - Getafe celebrado en Balaídos el 24 de agosto de 2014. El catalán participó en todos los minutos del encuentro y dejó buenas sensaciones mientras el equipo vigués sumaba sus primeros puntos al derrotar al conjunto madrileño por 3-1.
Planas participó en once partidos de Liga y también tuvo apariciones en Copa. Los amos de las bandas eran los gallegos Hugo Mallo y Jonny, por lo que el barcelonés tuvo que tener mucha paciencia durante los próximos años.

- Al año siguiente más de lo mismo. El lateral siempre figuró como una pieza de repuesto para los eternos titulares célticos, aunque nuestro protagonista pudo incrementar su participación completando 26 encuentros de la Liga.
La campaña 2015\16 fue mágica para la afición viguesa. La escuadra de Berizzo se mostró muy competitiva llegando a las semifinales de la competició copera, mientras que en la liga se hacía con un séptimo puesto que haría de llave para entrar en las competiciones europeas después de diez años. Jugadores como Planas fueron necesarios para alcanzar tales éxitos. Siempre figurando como suplente, Carles dedicó un gran esfuerzo a cada minuto que vistió la elástica celeste y parecía mostrarse muy feliz durante su estancia en Vigo.
El Celta de Berizzo siguió en notable crecimiento. La siguiente temporada sería de ensueño, aunque con tintes agridulces para equipo y afición. El conjunto celeste empezó el curso 2016\17 con mucha fuerza compitiendo a gran nivel en las tres competiciones que tuvo que afrontar. Planas fue una pieza muy útil para las necesarias rotaciones de un equipo que jugaría dos semifinales por vez primera en su larga historia. En Liga disputó doce encuentros luchando contra las lesiones de turno, y en Copa y Europa League tuvo una digna participación corriendo por el carril izquierdo.

La suerte no estuvo del lado del Celta en los momentos cruciales de la temporada. En Copa se acarició la final, pero un Alavés más eficaz echó por tierra el sueño de muchos celtistas. Más de lo mismo ocurrió en la Europa League, competición en la que el cuadro de Berizzo logró eliminar a rivales como el Shakhtar, Krasnodar o Genk para plantarse en la semifinal, donde aguardaría un rival de Champions como el Manchester United.

Vigo volvió a quedarse a las puertas de un sueño. El Manchester superó a un rival muy fuerte y competidor para plantarse en la final de la Europa League y así alcanzar el entorchado derrotando a un Ajax al que Planas sabe lo que es medirse, pues sus dos únicas apariciones en la EL fueron en la fase de grupos del torneo, y precisamente frente a la escuadra de Amsterdam.
El Celta rozó dos finales y tuvo un pésimo final de liga en el que no pudo dedicar la última victoria para el respetable de Balaídos. Los jugadores llegaron física y psíquicamente agotados al tramo final de la temporada pese a contar con grandes refrescos como Carles Planas.

Carles Planas durante su debut como jugador del Real Club Celta de Vigo. 

- El primero en abandonar el Celta tras una histórica temporada para el club, fue el técnico Eduardo Berizzo. En su lugar vendría Juan Carlos Unzué, quien ya conoce a la perfección las instalaciones celtiñas tras ejercer como ayudante de Luis Enrique a lo largo del curso 2013\14.
El nuevo preparador llegó a Vigo el 30 de mayo para empezar a planificar la campaña 2017\18. Su primera tarea fue la de elegir los descartes de la plantilla, y el primero de ellos fue un jugador al que entrenó en las secciones menores del Barça cuando ayudaba a Luis Enrique como segundo entrenador.

Carles Planas se desvinculó del R.C. Celta de Vigo tras tres temporadas en las que dejó un gran sello de profesionalidad. Vivió años dulces a nivel competitivo, aunque nunca pudo hacerse con la titularidad.

viernes, 26 de mayo de 2017

Eduardo Berizzo: A un paso de la gloria.








- Manuel Eduardo Berizzo Magnolo
- Nacido en Cruz Alta, Provincia de Córdoba (Argentina), 13 de noviembre de 1969
- Temporadas en el R.C. Celta: 2014 - 2017 (3)
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ Estudiantes de La Plata \ O'Higgins.




- Quizás sea muy pronto para decir que Eduardo Berizzo fue el mejor que tuvo el Real Club Celta, pero si no lo fue, desde luego siempre figurará en el cuadro de honor de los mejores técnicos que se han sentado en el banquillo de Balaídos.
Berizzo ha escrito una nueva página en la historia del Celta, algo que ya había hecho como jugador. El argentino ha colocado al equipo vigués en tres semifinales: dos de Copa del Rey y una de la Europa League. ronda a la que nunca se había llegado en toda la historia. Todo eso ocurrió en las tres temporadas que estuvo al cargo del vestuario, y dos semifinales las vivió en su último año como entrenador celeste.

Todos sabemos que el "Toto", -"Totiño" para los celtistas- fue jugador del equipo olívico entre finales y principios del nuevo siglo. Fue un futbolista que vivió una de las etapas más dulces en la historia del Celta, formando equipo con jugadores legendarios como Karpin, Mazinho, Mostovoi y Revivo, entre otros. Él fue uno de esos cracks que llevaron al Celta a lo más alto, aunque la suerte fue esquiva con el equipo celeste... para variar.

Berizzo como jugador del Real Club Celta. 
- Olympique de Marsella, Newell´s Old Boys, River Plate y Cádiz fueron algunos de esos equipos en los que jugó el zaguero argentino, además de sus cinco temporadas en el Celta, por supuesto.
Tras su exitoso paso por las filas del club vigués, Berizzo dijo adiós al fútbol a la edad de 36 años. El defensor de Cruz Alta había jugado sus últimos partidos con la elástica amarilla en la máxima categoría española, por lo que ya tocaba dedicarse a otras cosas. De todo lo que significó su trayectoria como futbolista, podéis encontrar más cosas en el apartado de "Jugadores de la A a la Z", pinchando sobre "Berizzo". En este apartado sabréis más sobre el Toto jugador, y ahora toca hablar sobre el Toto entrenador, una faceta que también desarrolló en su querido Celta, al que no pudo darle esa gloria que otrora buscó como futbolista y que también se le negó como entrenador. Poco después de colgar las botas, un gran conocedor del fútbol como Berizzo no podía estar alejado de este deporte que tantas gracias y desgracias le ha dado a lo largo de su vida deportiva.


EL TOTO SE INICIA EN LOS BANQUILLOS.

- Eduardo se convirtió en uno de los alumnos aventajados de Marcelo Bielsa. Entre 2007 y 2010 trabajó como ayudante de campo del afamado técnico en la selección chilena. Berizzo aprendió todo lo que pudo del que considera su maestro, adquiriendo un mismo estilo que empezaría a mostrar en los banquillos que a partir de entonces dirigiría en solitario. Sin embargo, al alumno favorito de Bielsa no le iría tan bien en sus pinitos como entrenador.

En el mes de febrero de 2011 aceptó la tarea de entrenar al Estudiantes de La Plata, un conjunto histórico de la primera argentina al que llegaría ilusionado por su nuevo reto como técnico en solitario. Pero al Toto no le fue como esperaba y acabó por renunciar al cargo tres meses después. Al de Cruz Alta le superaron los resultados y decidió que lo mejor sería abandonar la escuadra de La Plata cuanto antes... y así lo hizo.
Aquel fue el primer revés que tuvo que sufrir el bueno de Berizzo, que por entonces era como un niño que estaba aprendiendo a andar en bicicleta. Sin embargo supo darle la vuelta a la tortilla y engrandeció su nombre en la liga chilena.

- El Toto cogió las riendas del Club O'Higgins, con el que tuvo un pequeño disgusto nada más llegar debido a unos problemas burocráticos que le impedirían entrenar. No obstante se demostró que el técnico argentino tenía toda su documentación legalmente, y a partir del mes de noviembre de 2011 pudo dirigir al O´Higgins con normalidad al obtener un permiso temporal para entrenar.
La historia de Berizzo en los banquillos comenzaría a tomar colores más optimistas. Plantó al conjunto rancagüino en el torneo de la Copa Sudamericana, en la que el cuadro del Toto haría historia al llegar por vez primera a una final de este evento. Por desgracia, la escuadra de Roncagua caería ante Universidad de Chile en la tanda de penaltis. Pese a este nuevo revés, Berizzo seguiría en buena línea.
El tiempo dio la razón al míster argentino, que finalmente conquistaría el título de campeón en 2013, además de ganar la Supercopa de Chile 2014. Los primeros logros del entrenador "bielsista" serían estudiados por numerosos clubes del planeta, y fue el Celta el más rápido en mover ficha para volver a ver a Berizzo de celeste... aunque esta vez como entrenador.

El 19 de mayo de 2014 se anunció la llegada del ex-jugador celtiña, que durante las tres próximas campañas se haría cargo del vestuario de Balaídos. La tarea no sería sencilla, ya que Luis Enrique, anterior técnico celeste, había dejado el pabellón bien alto y al Toto le tocaría mínimo igualarlo, ya que el presidente Carlos Mouriño exigió un claro crecimiento del club en lo deportivo.

El técnico ché se encontraría con un vestuario de futbolistas a los que supo sacar un gran rendimiento: Nolito, Orellana, Charles, Krohn Dehli, Augusto Fernández, Hugo Mallo... Con esas piezas más los fichajes de jugadores como Larrivey y Radoja, entre otros, el técnico comenzó a trabajar.
No obstante, salieron las primeras críticas hacia el nuevo entrenador, y fue a consecuencia de un fichaje que éste se trajo de su anterior etapa en O´Higgins. La afición no parecía conforme con el fichaje del "Tucu" Hernández en el comienzo de la temporada 2014\15, pero jugador y técnico supieron callar bocas con el paso de los meses.

Berizzo hace indicaciones desde la banda.
- El primer curso de Eduardo fue de notable alto. Dio sus primeras lecciones de fútbol y demostró que se le podía ganar a cualquiera, como así lo demostró las dos victorias del derbi gallego y la sorprendente gesta conseguida en el Camp Nou. Los de Berizzo se impusieron al Barcelona en su estadio, algo que no se repetía desde los inicios de la década de los cuarenta.
El Celta despidió el ejercicio 2014\15 de manera satisfactoria rozando los puestos europeos, un anhelo que no se conseguía desde hace casi una década. Pero el calmado y paciente Berizzo sabía que éste Celta tenía que hacer historia, y así configuró una plantilla más competente apoyado por los aciertos en fichajes de Torrecilla y el respaldo anímico y económico del presidente.
Al Celta regresa Iago Aspas y se ficha al sueco Guidetti y al danés Daniel Wass. En invierno llegarían Beauvue y Chelo Díaz, éste último recomendado por el míster argentino. Con todas estas piezas, más las que ya estaban en plantilla, el equipo vigués se tomó tan en serio la temporada 2015\16 que acabaría rozando nuevamente los puestos que llevan a Europa, objetivo conseguido al producirse una serie de circunstancias que clasificarían a los de Berizzo para disputar la edición 2016\17 de la Europa League. El Celta volvía a Europa después de una década y el Toto ya se había ganado incluso a sus detractores.

Mejor no podían ser las dos primeras lecciones futbolísticas de Berizzo, un entrenador que además de explicarse muy bien en las ruedas de prensa, ordenaba a sus pupilos practicar un fútbol que rápidamente conquistó a toda Europa.

A Vigo retornaban aires nostálgicos con olor a Europa. Mientras tanto, el técnico exigía fichajes que asegurasen otra exitosa campaña al frente de la nave celeste. Los nuevos refuerzos para el curso 2016\17 fueron hombres como Roncaglia, Lemos, Sisto, Rossi y Naranjo. El último no fue aceptado por Berizzo y poco a poco se iría cayendo del equipo.
Aún así, la temporada echó a andar y el Celta siguió jugando con las ideas muy claras. El equipo avanzaba de manera sorprendente en las tres competiciones; sumando buenos resultados en Liga, avanzando en Copa y pasando a la fase eliminatoria de la Europa League.

Berizzo y Aspas emocionados tras la eliminación europea.
- También hubo varios percances durante una de las temporadas más agridulces para el celtismo. A la no aceptación de ciertos fichajes por parte del cuerpo técnico, se uniría una fuerte polémica con uno de los mejores futbolistas del plantel. El chileno Orellana hizo caso omiso a las instrucciones del entrenador, lo que le causó la marcha del equipo para recalar cedido en el Valencia.
Berizzo ganó la difícil batalla del vestuario y lo purificó para crear un buen ambiente que llevase lejos al equipo celtiña. Y así fue sucediendo, ya que el equipo conseguiría plantarse en las semifinales de la Copa del Rey, donde les esperaba un Deportivo Alavés disfrazado de equipo revelación. El conjunto vasco fue la primera pesadilla para Berizzo y "su celtismo". Tras eliminar a equipos como Valencia y Real Madrid en las anteriores rondas, el cuadro celeste cayó en la penúltima ronda frente a un Alavés más cómodo sobre el campo. Pellegrino le ganó la batalla estratégica a Berizzo y el Celta se empezó a centrar en la Europa League mientras la Liga iba quedando a un segundo plano.

El tiempo daría la razón al técnico argentino. En invierno había solicitado ciertos fichajes que aumentaran el nivel de la plantilla y solamente llegaron Jozabed y Hjulsager. De esta manera, el Toto prefirió rotar hasta descuidar por completo el campeonato liguero. La Europa League comenzaba a tener muy buena pinta tras las eliminaciones del Shakthar Donetsk y Krasnodar. Vigo empezaba a creerse otra vez lo del ansiado título tras el varapalo copero.

Sin embargo no hubo premio. La escuadra dirigida por Berizzo mostró ilusión, ganas y talento, pero al final faltó el oficio necesario para plantarse en la final. Se eliminó al Genk belga en cuartos, pero el Manchester United -caído de la Champions- fue el último escollo que apearía al Celta de la competición europea.
Fue injusto y muy duro. Los célticos cayeron como valientes en busca de la remontada de Old Trafford, y el Toto Berizzo fue un valiente más. Su decidido y vistoso fútbol no tuvo premio ante la paciencia y el orden defensivo del Man U. Mourinho le ganó la batalla estratégica al Toto, aunque fue el Celta de Berizzo el auténtico campeón... el que más mereció pasar a aquella soñada final de Solna.


- En aquella dura noche en Old Trafford podía verse la decepción del técnico, un rostro visiblemente emocionado que oteaba perdido a las gradas en las que estaban ubicados los hinchas celestes. Aquella mirada parecía indicar la despedida que pocos días después se haría oficial.
Mientras tanto, los resultados en Liga desquiciaban a los aficionados, que también estaban pendientes del futuro de su entrenador.

Berizzo trató de llegar a un acuerdo pero la directiva no accedió a sus pretensiones. Al parecer el técnico exigió un sueldo algo más alto y fichajes más competitivos, algo que se le negó en vísperas al final de la temporada 2016\17. Balaídos recibió al equipo con aplausos mientras cantaba "¡Mouriño vete ya!". Berizzo se despidió de sus queridos jugadores y su gran afición, de la que siempre vivió pendiente. Además de dejar una gran huella como futbolista, el Toto ha conseguido hacerlo también como entrenador. Dos semifinales en un año le dan la razón.

lunes, 1 de mayo de 2017

Raphael: Puede ser la gran noche del Celta.



- A todos nos sorprende contemplar el gran apoyo con el que cuenta el Celta a escasos días de hacer historia en la Europa League. Aún más nos ha sorprendido el apoyo especial de uno de los mejores artistas de nuestro país que, al igual que el Celta, en su día tuvo su "gran noche europea", aunque en este caso participando en el Festival de Eurovisión. Es por ello que Raphael se siente muy unido al equipo olívico, porque comprende perfectamente esos nervios que flotan en el ambiente ante la llegada de la noche más importante del R.C. Celta en su historia.

Vigo puede tener su gran noche el 24 de mayo de 2017 en Solna, y para ello el cantante Raphael nos transmite su más sincero apoyo, para que todo el celtismo coree aquel tema que tan famoso hizo a nuestro protagonista y quien realmente se merece figurar en la lista de los "Personajes Celestes". Todos queremos cantar en Suecia ese "Mi gran noche" para poder celebrar un título por el que muchos clubes europeos suspiran... y todo pasa por ganar al Manchester United en las semifinales.

- Estoy seguro de que todos sabéis quien es, pues Raphael es uno de los cantantes más famosos de España y cuya fama ya se extendió por todo el mundo desde hace muchos años, desde que en el Celta jugaban hombres como Manolo, Costas o Las Heras, entre otros.
Por aquellos tiempos sonaba mucho el nombre de Raphael, cuyo nombre real es Miguel Rafael Martos Sánchez. La gran voz española nació en Linares (Jaén), un 5 de mayo de 1943. Desde niño residió en Madrid con sus padres, y ya con tres años empezó a dar muestras de su gran talento para la música. Le llamaban el "Ruiseñor de Linares" y actuaba en un coro infantil, hasta que ese niño se convirtió en un joven efebo que conquistaría a todo el país a principios de los sesenta.
Su voz le llevó a participar en el Festival Internacional de la Canción de Benidorm en 1962, y más tarde se ganaría el derecho de representar a España en un Festival de Eurovisión que por aquel entonces juntaba a todas las familias frente al televisor. Sucedió en l966 y 1967, en los XI y XII Festivales de Eurovisión respectivamente. Raphael cantó "Yo soy aquél" en Luxemburgo y "Hablemos del amor" en Viena. Lo hizo con la misma pasión e ilusión con la que la que los jugadores celtiñas han jugado en los campos de Rusia, Ucrania, Bélgica u Holanda en la presente edición de la Europa League, esa que podría acabar con el tema de "La gran noche del Celta".

El cantante jienense siguió triunfando a lo largo de su vida. Muchas fueron las canciones que le engrandecieron en el panorama mundial, tantas como goles marca nuestro Iago Aspas. Entre esas canciones podemos encontrar éxitos como los ya citados o "Digan lo que digan", "Tema de amor", "Estar enamorado", "Balada triste de trompeta", "Qué sabe nadie", "¿Qué tal te va sin mí?" o "Desde aquel día", entre muchas otras.

Hasta la actualidad ha continuado brillando a lo largo de su carrera artística, ha colaborado con muchos artistas famosos y ha cantado en múltiples conciertos. Raphael nunca se ha cansado de viajar como lo hace la plantilla del R.C. Celta para competir entre los más grandes de Europa.

Pues en uno de esos viajes hemos descubierto que a Raphael le haría ilusión ver al Celta triunfando por Europa, como ya lo hizo él mismo en aquellos lejanos años de los sesenta.
El cantante ha estado por Vigo estos días, y además de ganarse al público vigués con su incansable voz el pasado viernes en el Auditorio Mar de Vigo, se la ha ganado también por acordarse del celtismo en un momento tan clave de su historia. Muchos son los medios que han reflejado el mensaje de apoyo del gran Raphael.

Al artista andaluz le gustaría ver al Celta en la final de Solna, y así lo ha manifestado tras ese concierto en el que deleitó a todo Vigo con su voz. Es más, Raphael no se ha cortado a la hora de posar con una elástica celeste, además de dedicar unas palabras de ánimo para que el equipo olívico se sienta arropado por el calor de su voz y el de muchas otras voces que apoyarán al equipo en su largo peregrinaje a Suecia, del cual esperamos salir vencedores. "Digan lo que digan" el Celta se ha plantado en estas semifinales para hacer historia, y "el Celta es aquel" que ya ha dejado atrás a equipos como el Krasnodar, Panathinaikos, Standard de Lieja, Genk o Shaktar Donetsk.

Raphael posando con una camiseta del R.C. Celta tras actuar en el Auditorio Mar de Vigo.

- Ahora toca batir al Manchester United para plantarse en tierras escandinavas, las mismas que vieron nacer a nuestro héroe celeste John Guidetti y quien espera celebrar el título europeo en su propia casa. Raphael se ha unido al celtismo para hacer historia con el Celta, y es seguro que estará pendiente de las actuaciones de los célticos, como muchos hemos estado pendientes de sus actuaciones sobre el escenario.

Además de posar con la camiseta del Celta, el cantante ha lanzado un mensaje de ánimo hacia las cámaras de Celta Media en el que exclama: "Y no olvidéis, el jueves puede ser vuestra gran noche. ¡Hala Celta!".
Ahora solamente queda esperar a la cita del próximo jueves ante el Manchester y encarrilar la eliminatoria para esperar esa gran noche en la que el celtismo viviría la primera final europea de un Celta que ya ha hecho historia al clasificarse por vez primera a las semifinales de la Europa League.

A continuación os dejo esa reproducción en la que Raphael nos dedica con cariño unas palabras para afrontar la gran noche celeste:


viernes, 21 de abril de 2017

Anécdotas Celestes: Los malditos cuartos europeos.



- Pasan los años, pero en la memoria de todo celtista aún queda el amargo de recuerdo de las trágicas eliminaciones en la Copa de la UEFA, lo que hoy conocemos como la Europa League. En aquellos años se vio un fútbol exquisito, rozando la perfección en el juego. Muchos creyeron en el título europeo, pero había una ronda clave que se le acabó atragantando a aquel maravilloso Celta de la mayor era europea.

Los cuartos de final, esa ronda tan odiada hasta hoy, de la que el equipo vigués nunca había conseguido pasar. Olympique de Marsella, Lens y F.C. Barcelona fueron los rivales que se encargaron de convertir una noche dulce en un final aciago que siempre acababa con los rostros de decepción entre jugadores y afición. Hablo de un Celta que contó con jugadores de la talla de Mostovoi, Karpin, Mazinho, Penev, Revivo, Míchel... Han pasado casi veinte años, pero resulta imposible olvidar a jugadores de tal calidad que nunca pudieron alcanzar la "gloria celeste".

Velasco se lamenta en la derrota ante el Lens.
- Temporada 1998\99. El equipo galáctico celeste comienza a asombrar a Europa. Por el camino caen equipos como Liverpool y Aston Villa, pero aquel conjunto entrenado por Víctor Fernández no conseguiría pasar a semis. El Olympique de Marsella se encargó de frenar a la escuadra gallega. El 2 de marzo de 1999 tuvo lugar el encuentro de ida, en el que los vigueses sacaron un resultado no tan malo para la vuelta. El conjunto marsellés se impuso por 2-1, resultado que tuvo que defender en Balaídos para pasar a la siguiente ronda. En aquel equipo francés se hallaban dos futbolistas que a posteriori vestirían de celeste, Luccin y Maurice. También contaba con mediáticas estrellas como Ravanelli, Dugarry o Pires. El Celta cercó el marco de los galos hasta flaquear de fuerzas. Ningún delantero celtiña pudo batir a Stéphane Porato, y el resultado de empate a cero dejaba a los de Víctor fuera de la competición. Aquella sería la primera eliminación en cuartos.
Al año siguiente el mismo panorama y con otro club de origen francés. Fue un año mágico en el que los célticos dejaron constancia de su calidad. Nadie ha podido olvidar aquel 7-0 al Benfica, y menos aún el 4-0 a la Juventus. Los gallegos parecían favoritos en el torneo europeo, pero todavía les quedaría el escollo de cuartos, el Lens.

Nos vamos al 16 de marzo del año 2000. Balaídos se viste de gala para recibir a otro rival europeo, no menos complicado que los anteriores, desde luego. Otra vez la negación de cara a la portería crisparía el ambiente en Vigo. El R.C. Celta no sería capaz de marcarle un gol al meta Warmuz, quien compartía vestuario con otros afamados futbolistas de la Ligue 1, como Nouma y Nyarko. Empate a cero en el marcador y todo quedaría para el choque de vuelta.

Y otra vez la casualidad se toparía con el equipo vigués. Los galos se impusieron por 2-1 en su feudo merced a los tantos de Nouma e Ismaël. El gol del celtiña Revivo no sería suficiente para eliminar a los franceses, quienes finalmente festejarían el pase a semifinales aquel lejano 23 de marzo, otra fecha dolorosa para el celtismo.

Como no hay dos sin tres, en el curso 2000\01 volvería a ocurrir lo mismo, aunque en esta ocasión sería un español quien tendría que actuar como "verdugo de los cuartos de final". Era aquel Barça tan holandés en el que se hallaban talentos de la talla de Guardiola, Overmars, Xavi o Kluivert, y por si fuera poco, en el banquillo se hallaba un ex-céltico, Richard Dutruel, quien hizo de suplente para un joven Pepe Reina.
Curioso, pues otra vez un 2-1 reflejaría en el marcador de un Barcelona "uefero". Los gallegos abandonaron el Camp Nou confiados en haber sacado un resultado favorable de Barcelona, aunque este repetitivo resultado volvería a aguar la fiesta a todos los celtistas.

No hubo un empate a cero en el partido de vuelta con fecha de 15 de marzo de 2001, aunque sí un insuficiente 3-2. Fue un partido bonito y el Celta ganó, pero la diferencia goleadora declararía vencedor al bando culé. El árbitro Markus Merk no estuvo acertado con la dirección del partido, y eso perjudicó claramente a los vigueses, que por tercera vez se quedaría a las puertas de las semifinales de la Copa de la UEFA. ¡Meigas fora!.

Sí hubo más participaciones hasta entonces, aunque en ese caso el Celta no pasaría de octavos. Fue durante la temporada 2006\07, cuando en el banquillo celeste estaba Fernando Vázquez y en el campo se hallaban hombres como Canobbio, Nené y Borja Oubiña entre otros. El Werder Bremen no daría pie a que se repitiese la historia, así que hubo que aguardar una década para encontrar nuevamente la ronda maldita.

El Olympique de Marsella fue otro de los verdugos en los cuartos de final. 

- Nos trasladamos a tiempos actuales para enfrentarnos a ese pánico creado por esta ronda maldita. Ahora se llama Europa League y el formato de competición a cambiado de forma brusca. El Celta se midió a rivales como el Standard de Lieja, Panathinaikos y Ajax en un dificultoso grupo que dejó a los hombres de Toto Berizzo en un segundo lugar, suficiente para seguir adelante. En las siguientes rondas cayeron Shakhtar Donetsk y Krasnodar, y en cuartos espera el KRC Genk, un rival incómodo que sabe jugar al ataque como este Celta formado por los Iago Aspas, Sisto, Hugo Mallo, Wass y Radoja, entre otros.

El resultado de ida en Balaídos inspiraba desconfianza, pues recordaba a aquel mismo 3-2 frente al Barça que derivó en la eliminación del torneo europeo. Pero los vigueses se presentaron en el Luminus Arena para evitar el gafe con un collar de ajos si fuera preciso. Con el empate a uno entraban escalofríos por el recuerdo de aquel 2-1 frente al Barcelona, pero esta vez no hubo un segundo gol local, y el Celta aguarda con calma a su rival de semifinales.
Es la primera vez que el equipo olívico se presenta en esta ronda. Una vez roto el gafe de los cuartos de final, toca soñar con acariciar la final de la Europa League... y quien sabe si ganarla.

Los jugadores del Celta celebran uno de los tantos que acabaron con el gafe de cuartos ante el KRC Genk.


jueves, 9 de marzo de 2017

Anécdotas Celestes: Aquella mágica noche en Anfield.



- Casi puedo hablar de memoria de aquella noche. Han pasado casi veinte años, pero es inolvidable ese momento en el que Celta se hace grande en Europa tumbando a todo un gigante europeo como el Liverpool, uno de los clubes extranjeros más admirables del planeta. Por entonces era aún más poderoso. Recuerdo que se hablaba de Anfield como una fortaleza de la cual muchos se habían ido de vacío durante un año, pero la racha estaba a punto de cambiar...

Aquella apisonadora celeste venía de derribar a todo un Aston Villa. El equipo de Víctor Fernández se había ganado una gran fama por Europa y muchos hablaban de aquel "fútbol de seda" fabricado con la imaginación de futbolistas como Karpin, Makelèlè, Mazinho, Mostovoi y Revivo, entre otros.
Temporada 1998\99. Tras superar el duro escollo ante el conjunto de Villa Park, los célticos se las tuvieron que ver con el equipo de The Beatles, los "Reds"... el temible Liverpool F.C.

Djorovic tapa una maniobra de Michael Owen. 
- La ida se celebró en Balaídos, el 24 de noviembre de 1998. El equipo vigués sacó un buen resultado para hacerse respetar antes de pisar el santuario de Merseyside. Por 3-1 vencieron los celestes gracias a los tantos de Karpin, Mostovoi y el inolvidable Gudelj, habiendo remontado el gol de Michael Owen, cuyo gol intentarían hacer valer los ingleses en el partido de vuelta.
Recuerdo abrir el diario Marca y encontrarme una foto de Michel Salgado, Karpin y Mostovoi en la mítica caverna de Los Beatles. La noticia hablaba de un Celta sin complejos capaz de tomarse un partido como un reto histórico en el que solamente mandaría el fútbol. Con esa idea llegaron a Anfield los jugadores de Víctor Fernández, quien había engrasado la máquina para seguir luciendo buen fútbol y así hacer valer el resultado de la ida.
Así llegó aquel apasionante 8 de diciembre de 1998. Las luces navideñas consentirían el resplandor céltico que aquel día se manifestaría sobre el verde de Anfield. El estadio presentaba un ambiente muy cálido pese al gélido clima de aquella época invernal. Los aficionados ingleses no paraban de cantar el "You never walk alone", algo así como "el Padre Nuestro" del santuario del Liverpool.

Entre los locales se hallaban jugadores de la talla del ya citado Michael Owen, el irlandés Stauton, un joven Gerrard y el internacional checo Patrick Berger. Escuchar de boca del locutor nombres como esos y los de Robbie Fowler, Riedle o Carragher ya causaba bastante respeto.
Pero a aquel Celta no le asustaba nada, y es que entre su plantilla también se hallaban jugadores de gran reputación. El técnico celtiña alineó a los siguientes héroes: Dutruel, Michel Salgado, Djorovic, Cáceres, Berges, Mazinho, Makelèlè, Mostovoi, Karpin, Revivo y Sánchez. El búlgaro Lubo Penev no podría figurar en aquella gran cita por hallarse sancionado, por lo que el partido se antojaba aún más complicado.

La cosa comenzó como muchos esperaban. Los ingleses ejercieron de dominantes impulsados por la garganta de miles aficionados "Reds". El Celta se mostraba algo más tímido que en el partido de ida, aunque hilaba su fútbol poco a poco para que los contrarios supiesen a quien se estaban encarando.

La clave del partido llegó en el minuto doce del segundo tiempo. Makelèlé combinó en corto con Mazinho para realizar un genial pase en diagonal a un compañero de ataque. Por la banda izquierda apareció la silueta de Haim Revivo, que tomó el esférico para inventarse una serie de regates a la velocidad del rayo. El israelita se fue de uno, se fue de otro y puso el balón en las mallas con un excelente derechazo a sabiendas de que su pie bueno era el izquierdo.

Aquel magistral tanto de Revivo congeló todo Anfield y gran parte de Inglaterra. Mientras, el protagonista corría enloquecido para dedicar su obra de arte al pequeño Bar, su primogénito. El crack se levantó la elástica celeste para lucir una foto de su hijo en el que se podía leer "Revivinho", haciendo quizás un guiño a su compañero Mazinho. Los compañeros abrazaron al goleador y se miraban unos a otros orgullosos, conscientes de que estaban a punto de tumbar a otro grande de Europa.

Haim Revivo celebra el único tanto del partido que enfrentó a Liverpool y Celta en Anfield.

- Y así sucedió. El colegiado Hartmut Strampe decretó el final del partido y los célticos celebraron el pase a la siguiente ronda tras derrotar al Liverpool por 0-1. Todos los medios nacionales e internacionales dedicaron maravillosas palabras a un equipo que empezaba a causar respeto por Europa. Esta es sin duda una de las mayores gestas del Celta en su historia, una hazaña de las que da gusto vivir y rememorar años después.

Aquel Celta pudo llegar lejos, y eso se intentó. Pero los de Víctor Fernández no pudieron con su siguiente rival. El Olympique de Marsella acabó con el sueño celeste en los cuartos de final, una ronda de la que el equipo vigués nunca ha podido pasar en la Copa de la UEFA, conocida actualmente como Europa League.

martes, 28 de febrero de 2017

Anécdotas Celestes: Visitas del Celta a El Molinón.



- Con el empate cosechado en Gijón recientemente, el Real Club Celta de Vigo acumulará ya veinte años sin conocer la derrota en El Molinón en lo que a la máxima categoría se refiere. En total son trece derrotas, nueve empates y cinco victorias las que lleva el equipo vigués en sus salidas a Gijón, en un campo que parece darle suerte. También hay que reconocer que dos históricos del fútbol español como son Sporting y Celta, apenas han coincidido en Primera División a lo largo de las dos últimas décadas.

Para conocer la primera victoria celeste en Gijón debemos remontarnos a la temporada 1957\58, cuando Luis Casas Pasarín ejercía de entrenador. Fue en la última jornada del campeonato liguero, el 5 de abril de 1958. En el conjunto asturiano jugaban los Castañer, Basora II, Biempica y Pla entre otros, mientras que por el Celta actuaban futbolistas como Pepe Villar, Escobar, Gausí y el meta Manolín.
En aquel encuentro, dirigido por el colegiado Marrón Martín, los vigueses vencieron por 1-2. El equipo rojiblanco se había adelantado por medio de Antonín, pero a falta de veinte minutos se remontó el dificultoso choque con los goles de Tucho Sampedro y un argentino que con cuyo nombre daba honor a la ciudad olívica, José Vigo.

Pasarían más de treinta años para que el Celta celebrase su segunda victoria en Gijón, concretamente en el curso 88\89. Novoa -quien antaño había dirigido al Sporting de Gijón- esta vez se hallaba en el bando gallego como entrenador. De nuevo se repetiría el 1-2 de la última victoria céltica. Fue gracias a los goles de Julio Prieto y Amarildo, que con sus respectivos tantos hicieron inútil el del sportinguista Narciso. Por cierto, cabe recordar que en el equipo gijonés se hallaba el actual Director Deportivo celeste, Felipe Miñambres.

El 17 de enero de 1993 llegó la tercera, con Txetxu Rojo en el banquillo (temporada 92\93). Fue el resultado más claro obtenido en El Molinón, con un 0-3 ofrecido por los goles de Otero, Ratkovic y Gudelj de penalti.
Cinco años después se repetiría la historia, con un Celta que ya amenazaba con convertirse en un grande de la Liga Española. Jabo Irureta dirigía a los Karpin, Mazinho, Revivo y Mostovoi, aunque éste último se perdió el encuentro por acumulación de tarjetas. Aquella imparable escuadra sacó los tres puntos de tierras asturianas merced a un tanto del revulsivo Moisés, quien había entrado en el campo para convertir el 0-1 definitivo.

Pasaron muchos años y Sporting y Celta debieron esperar muchos años para verse las caras en Primera División. Tan solo hubo cruce en dos ocasiones, y ambas fueron en la categoría de plata. El primer cruce fue durante el curso 2004\05, con victoria local por 1-0. La réplica celeste llegó en la campaña 2007\08, con un gol del chipriota Okkas que decidió el partido para los suyos.

Karpin avanza con el balón durante un Sporting - Celta de la temporada 1997\98. 

- Después de dieciocho años ambos equipos se reencuentran en la máxima categoría. Apenas nos acordábamos ya de aquel importante gol de Moisés, pero el Celta de Eduardo Berizzo se encargó de refrescarnos la memoria con un idéntico resultado el pasado 4 de octubre de 2016. Nolito marcó aquel solitario gol que significaría la quinta victoria de la escuadra viguesa en todas sus visitas a El Molinón desde que gallegos y asturianos han coincidido en Primera, desde 1945.

El último enfrentamiento entre ambos se ha saldado con un empate a un gol. Los gijoneses abrieron el marcador con un penalti transformado por Moi Gómez. Una genialidad de Iago Aspas en un libre directo cerraría el resultado que deja un Celta invencible en el estadio rojiblanco, donde no se pierde desde hace dos décadas.

viernes, 24 de febrero de 2017

Anécdotas Celestes: La primera sustitución del Celta.



- Se suele recordar a los más goleadores, al mejor portero, máximo asistente y demás honrados deportistas que han sido mencionados por alguna que otra hazaña. Yo hoy quiero recordar la primera sustitución celeste, es decir, al primer sustituto y primer sustituido sobre el terreno de juego.
Por si alguien no lo sabe, no siempre hubo sustituciones en los partidos de fútbol. Desde los albores del balompié hasta la década de los sesenta, nunca se vio el simple hecho de "hacer cambios". Solamente se permitía sustituir al portero en caso de lesión, por lo demás, los once jugadores iniciales tendrían que soportar los noventa minutos reglamentarios sobre el manto verde... algo que ya no se ve.

Tenemos que viajar en el tiempo hasta 1953 para encontrar la primera sustitución en cuanto a jugadores de campo. Ésta se produjo durante el la fase de calificación de la Copa del Mundo de 1953. El alemán Horst Eckel fue sustituido por lesión, y éste hecho no se volvió a repetir hasta más adelante.

En Inglaterra se permitieron los cambios a partir de la temporada 1965\66, y en la liga española no llegó tal permiso hasta el curso 1969\70. El secretario de la Federación Española de Fútbol de aquella época, Andrés Ramírez, aceptó reticente la nueva norma alegando lo siguiente: "La sustitución de jugadores lesionados durante los partidos oficiales en Inglaterra me ha causado mala impresión. Aquí, en España, se viene practicando desde hace años que, como máxima concesión, se pueda sustituir el guardameta, cuando el titular resulte lesionado, ya que es un puesto ´sui generis´. Pero en casos de auténtica lesión. La sustitución de jugadores lesionados se presta a combinaciones sospechosas. Las reglas deben mantenerse rígidas. Solamente en caso de inutilización del portero puede permitirse su sustitución. Por cierto, esto no venía ocurriendo en Inglaterra; incluso enlos partidos internacionales. Por ello, cuando la selección española se ha enfrentado a algún equipo nacional británico, el seleccionador nacional, señor Villalonga, ha entrenado como posible guardameta, en caso de lesión del titular, al delantero centro Marcelino. No creo que el sistema prospere".

Desde la Copa del Mundo 1970 -celebrada en Brasil- se aceptó la sustitución de un jugador de campo fuera o no por lesión, así que en la Liga Española se tuvieron que adaptar a la nueva normativa de la FIFA.
Por entonces, el R.C. Celta de Vigo se hallaba recientemente en Primera División tras un largo periodo en la categoría de plata. Llegó a tiempo a la máxima categoría para realizar una de las primeras sustituciones en nuestra afamada liga.

El equipo vigués había viajado a San Sebastián para enfrentarse a la Real Sociedad y así cumplir con la primera jornada de la Liga 1969\70. Fue un 14 de septiembre de 1969, en el estadio de Atotxa. El once del técnico celtiña Roque Olsen sería el siguiente: Bermúdez, Hernández, Cano, Hidalgo, Manolo, Costas, Taberner, Juan, Suco, Rivera y Abel. Uno de aquellos jugadores no acabaría el partido aquel día, pero no sería por lesión o sanción...

Imagen de una de las muchas sustituciones que hemos visto desde la década de los setenta.

- Abel sería sustituido en el minuto 76 de partido, cuando el Celta iba perdiendo por 2-0 merced a los tantos donostiarras de Dionisio Urreisti. El delantero Abel fue sustituido por Francisco Doblas, lo que significó el primer intercambio de jugadores de campo en la historia del R.C. Celta. 
Doblas trató de ayudar en la remontada, aunque el equipo olívico solo pudo maquillar el resultado con un tanto de Juan (dos minutos después de la sustitución). A partir de entonces, Balaídos y otros campos de España se tuvieron que acostumbrar a la novedad de los cambios.

Poco a poco se fueron modificando aún más las normas. De las dos sustituciones se pasó a la aceptación de las tres. Esta nueva regla se instó a mediados de los noventa, y desde entonces hasta la actualidad no ha vuelto a cambiar... de momento.
Sirven para tener más fresco al equipo, para perder tiempo e incluso para darse un respiro. Abel y Doblas fueron los primeros protagonistas de las sustituciones en el Celta, y por ello merecen también esta especial mención.