sábado, 26 de mayo de 2018

Unzué: La temporada de la desilusión.







- Juan Carlos Unzué Labiano
- Nacido en Pamplona (Navarra), el 22 de abril de 1967
- Temporadas en el Celta : 2017\18 ( 1 )
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ Numancia \ Racing de Santander.





- Pocas veces se verá unanimidad en cuanto al descontento de los aficionados con un entrenador, y eso es lo que le ocurrió a Juan Carlos Unzué en su retorno al Celta. Durante el curso 2013\14 ejerció como segundo técnico, por detrás de su compañero Luis Enrique, pero tres años después decidiría seguir un camino en solitario que no acabaría muy bien.

Hombre de aspecto bondadoso, social, de los que dan la cara, pero fiel a un estilo de juego que no prosperaría en el Celta, Unzué acabaría haciendo muchos enemigos en el vestuario, y eso lo captaría una afición tan cercana como la de Balaídos.
Llegó sonriente y se marchó de Vigo con una sonrisa que parecía esconder pena por no haber sacado adelante un proyecto que parecía más fácil de lo que era, más que nada por su pasado como segundo entrenador celeste.

J.C. Unzué en su presentación con el Celta.
- Todos conocimos su etapa como jugador. Entre las décadas de los ochenta, noventa y parte del nuevo milenio, el pamplonica jugó como portero defendiendo los intereses del clubes como el Barcelona, Sevilla, Osasuna, Oviedo y Tenerife. En 2003 se retiraría, pero no se alejaría mucho del aroma de la hierba de los campos de juego, puesto que empezaría una nueva etapa como técnico.
Primero estuvo ejerciendo como entrenador de porteros en el Barça de Frank Rijkaard, así como también trabajó para Guardiola en su etapa como entrenador del equipo culé. Posteriormente tendría experiencias en solitario dirigiendo a equipos como el Numancia o el Racing de Santander.
Cuando Luis Enrique aceptó el reto de dirigir al Celta a partir de 2013, el asturiano quiso contar en el cuerpo técnico con un hombre de confianza. Ese no fue otro que Juan Carlos Unzué, quien ejercería de segundo entrenador en una campaña en la que el equipo vigués se salvaría holgadamente. Objetivo marcado por el club cumplido con éxito.
Luis Enrique sería tentado por el F.C. Barcelona y abandonaría la entidad celeste a sabiendas de que aún le restaba un año de contrato con el club. Ambas partes llegarían a un acuerdo y el técnico asturiano cogería sus bártulos para hacerse cargo de uno de los mejores clubes del mundo, y en su dificultoso camino le acompañaría su inseparable amigo Juan Carlos.

Ambos técnicos saborearían las mieles de entrenar a un Barça muy competitivo, con el que empezaron bien para acabar pidiendo la hora. Lucho anuncia su adiós antes de concluir su campaña en el equipo del Camp Nou y Unzué se quedaría en el paro.

Por su parte, el Celta venía de hacer una campaña histórica con Eduardo Berizzo como entrenador. Aquella apisonadora celeste con juego, imaginación, brío y muchas ganas de comerse el mundo, llegaría a rozar dos finales en su largo camino por la Copa del Rey y la Europa League.
La afición viguesa nunca había vivido algo parecido, ya que era la primera vez que su equipo alcanzaba dos semifinales en un mismo año, y encima con buen fútbol. El "Toto" se marcharía de Vigo y dejaría el listón demasiado alto.

El testigo lo recogería Juan Carlos Unzué, anunciándose su llegada a finales de mayo de 2017. No sería un reto sencillo para el navarro, que emprendería su primera aventura como primer entrenador en un equipo de la categoría de oro española.

- El nuevo técnico celtiña cogería sus herramientas de trabajo para emular a su amigo Luis Enrique, sin subirse eso si, a ningún andamio durante los entrenamientos.
Lo curioso es que el navarro contó con una plantilla más completa que la que tuvo Berizzo. Hubo pocas salidas y encima se trajeron varios refuerzos que subieron el nivel de la plantilla considerablemente. El atacante Maxi Gómez y el mediocampista Stanislav Lobotka se adaptarían de tal manera que formarían como titulares desde el principio.
Por si fuera poco, el equipo contaría con un refuerzo de lujo con la llegada del turco Emre Mor, con el que Unzué tendría sus más y sus menos a lo largo del curso, aunque no sería el único.
Arrancó la temporada y a la escuadra viguesa se le notaba ese cambio de esquema. Mucho balón atrás, mesura en el ataque y jugadores cambiados de posición constantemente. Todo aquello traería problemas a lo largo de la temporada, que según iba avanzando, el Celta parecía desinflarse, por lo que a Unzué le tocaría corregir ciertos aspectos. Como no contaba con el sueco Guidetti, incorporó a la plantilla al argentino Lucas Boyé, un fichaje inservible que haría echar de menos al delantero escandinavo. No obstante, el entrenador parecía confiar en él, pues siempre le daba minutos e incluso dos titularidades.

Los problemas se multiplicaban, pues además de la marcha de Guidetti, el equipo no convencía con su juego, y eso que el Celta contó con una de las mejores delanteras de la Liga. Entre Iago Aspas y Maxi hicieron cuarenta goles.

Unzué no supo sacar provecho de ello. Tenía una buena plantilla, pero acabó marginando a aquellos jugadores que tanto entusiasmaban en Balaídos. Hombres como el "Tucu" Hernández o Emre Mor, no contaron con muchas oportunidades, algo que con el segundo le aportaría más de un dolor de cabeza al técnico de Pamplona.
Fontàs fue otro de los grandes marginados, y eso que en la zaga del equipo hubo constantes bailes que indignó una y otra vez a la afición de Balaídos. Por su parte, Juan Carlos declaró que sería fiel a su estilo y que jamás cambiaría de esquema.

Y se veía venir, pues la temporada acabaría como el rosario de la aurora. Lejos de clasificarse para los puestos europeos, el equipo ofreció una penosa imagen a partir de abril, y la directiva ya tenía claro que Unzué no seguiría en Vigo. El equipo pudo de dedicarle a su afición una última victoria ante el Levante (4-2).

Juan Carlos Unzué dando instrucciones a Iago Aspas, su mejor delantero y quien llegó a marcar 22 goles.

- No hubo llantos, no hubo emoción. El rostro de Unzué reflejaba una sonrisa como siempre. Esa expresión fue incomprendida por la afición, aunque en determinados momentos es comprensible. No se puede esbozar una sonrisa cuando tu equipo es humillado en Copa contra el Barcelona, y no puede permitirse una sonrisa cuando a tu equipo le caen seis en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, Unzué no borro ese gesto ni en su último día de trabajo.

Tras esa decepcionante campaña, Juan Carlos cogió sus cosas, su cuerpo técnico y también se llevó a su hijo Aitor, quien había trabajado para él en el famoso andamio que usaba Luis Enrique. Éste corregía posiciones en los entrenamientos filmando con una cámara desde la estructura férrea.
Cierto es que los jugadores le hicieron la cama, o eso le pareció a gran parte de los seguidores celestes. Tampoco debemos recordar al navarro como alguien perjudicial para la salud del club. Simplemente debemos pensar que el Celta le venía muy grande, sobre todo en una temporada en la que contó con muy buenos futbolistas. Si antes el listón estaba alto, ahora estará demasiado bajo para Antonio Mohamed, nuevo técnico del R.C. Celta.




jueves, 24 de mayo de 2018

Lucas Boyé: El fiasco de la "era Unzué".









- Lucas Ariel Boyé
- Nacido en San Gregorio (Argentina), el 28 de febrero de 1996
- Delantero
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ Torino \ Newell's Old Boys \ River Plate.





- Una campaña que parecía prometer, un año en el que el Celta tendría que haberse consolidado en Europa, el momento ideal para aterrizar en la Liga Española para mostrar el mejor fútbol. Sin embargo, todo llegó al revés, tanto para el club vigués como para su entrenador y el fichaje invernal del que tanto se esperaba. 

Lucas Boyé empezó siendo una de las mayores promesas del fútbol argentino y acabó fracasando en su corta experiencia por el viejo continente. Cuando el delantero llegó a Vigo, todo el mundo hablaba de su falta de gol, de un atacante que en más de cuarenta partidos de la Serie A italiana solo fue capaz de convertir un tanto.
Pero muchos expertos en fútbol trataban de justificar el rendimiento de Boyé. Le describen como un delantero más bien posicional, capaz de actuar por ambas bandas pese a ser diestro. La escasez de gol es su martirio, algo que también arrastró en España, ya que se fue sin hacer gol. 

- Pero de su entrega y compromiso no se puede reprochar nada. Boyé ha hecho lo que buenamente ha podido, y al menos se ha dejado la piel en el campo durante una campaña 2017\18 que muchos celtistas querrán olvidar cuanto antes.
Lo que hemos visto entre vídeos y descripciones de expertos en la materia balompédica no se ha visto en nuestra competitiva liga. Dicen de él que es un delantero que suele ganar muchos balones aéreos, algo que si quedó claro con el Celta. Tampoco es que en su país haya hecho muchos goles, aunque allí sí se han visto otras facetas que mejoran el juego del equipo. En cualquier caso, muchos consideran su etapa de celeste como uno de los mayores fiascos. Al menos en partidos preparatorios sí nos sorprendió con algún gol.
Nacido en San Gregorio (Aregentina), el 28 de febrero de 1996, Lucas comenzó su carrera en las filas menores del prestigioso River Plate. Allí se formó durante siete años hasta que "El Toro" recibió la noticia de su primera convocatoria con el equipo de mayores. Ramón Díaz, "El Pelado", vio unas condiciones prometedoras en el delantero que le llevaron a darle la oportunidad de unirse al primer equipo de River en enero de 2014, durante su pretemporada en Salta. El 29 de ese mismo mes, Boyé pudo debutar de forma no oficial con "Los Millonarios", en un amistoso contra el San Lorenzo de Almagro en Padre Ernesto Martearena. Dicho encuentro acabaría con derrota por 1-3 y Lucas tuvo unos minutos tras ingresar en el campo en detrimento de Jonathan Fabbro. 

Después de otro partido preparativo y varios entrenamientos a las órdenes de Díaz, Boyé conseguiría debutar oficialmente para River, en un partido de la Copa Argentina frente a Ferro que tuvo que llegar a la tanda de penales para que los de Belgrano pasasen de eliminatoria. 

Su estreno liguero llegaría a finales de julio, en un choque ante Gimnasia y Esgrima que acabaría con empate a uno. Cuatro días después llegaría su primer gol como profesional, ayudando en una victoria ante San Lorenzo por 3-1 en El Monumental.
La estancia del "Toro" en el River Plate se extendería hasta 2016, aunque en su último año jugaría cedido para los Newell's Old Boys, equipo en el que dejó dos goles en sus 24 actuaciones. También dedicó dos tantos al equipo que le descubrió como futbolista, y ya en el invierno de 2016 abandonaría Buenos Aires. 

Boyé no hizo ni un gol para el Celta.
- Aterrizó en Italia en febrero de 2016 para estampar su firma con el Torino F.C. El argentino firmó por cuatro campañas y pronto debutaría en la Serie A, en un partido frente al Milan, el 21 de agosto de 2016. Participó en varios minutos de aquel vibrante partido que se llevaron los de San Siro por 3-2. Y aquel sería el papel de Boyé como grana, entrando como suplente en varios partidos de liga.
Claro que tuvo oportunidades como titular, concretamente catorce. Sin embargo, el atacante de San Gregorio solamente pudo firmar un tanto en aquella campaña 2016\17, en la última jornada del campeonato. Fue el primer tanto de un partido con muchos goles ante el Sassuolo El gol fue una obra de arte. Boyé recibió el pase de un compañero para hacer un sorprendente dribling. La maniobra concluyó con un excelente tiro cruzado que supuso el primer tanto de un partido que acabó con resultado de 5-3 para su equipo. Ese fue su único gol en la liga italiana. 
Al año siguiente, aún con el serbio Siniša Mihajlović en el banquillo, Lucas jugó trece partidos con la escuadra de Turín, pero todos ellos fueron cumpliendo con su eterno rol de jugador reserva. Eso obligó a la directiva a pensar en una posible cesión del argentino. Por si fuera poco, el equipo no estaba haciendo una buena temporada, razón por la que Mihajlović no acabaría el curso en el banquillo. Boyé tampoco, ya que en el mercado invernal sería fruto de una cesión que le llevaría a jugar en otra de las ligas más poderosas del mundo. Su siguiente destino sería Vigo, para jugar en un Celta que exigía una gran mejora durante aquel curso.

Juan Carlos Unzué, técnico del Celta durante una campaña de resaca europea, buscaba un jugador con el que tapar la marcha del delantero sueco Guidetti, con el que apenas contaba. En su lugar llegaría Lucas Boyé, cuyo fichaje se anunciaría en el último día del mercado invernal, el 31 de enero de 2018.

La papeleta no iba a ser fácil para el argentino, pues el equipo contaba con dos delanteros más en forma de la Liga Española, Iago Aspas y Maxi Gómez. Como ya le había pasado en su anterior equipo, al "Toro" solo le quedaba aguardar una oportunidad para darse a conocer en España, siempre de suplente. 
El 11 de febrero llegaría el debut del joven atacante, en un partido ante el Espanyol en Balaídos. Ingresó en el campo en lugar de Hugo Mallo para intentar ganar un partido que acabaría con empate a dos. Unzué seguiría contando con el delantero pese a las críticas de los seguidores celtiñas.

Uno de los partidos en los que Lucas Boyé fue titular fue contra el Athletic de Bilbao. 

- Boyé tuvo trece apariciones con el equipo celeste, actuando como titular en dos partidos de Liga, ante Athletic de Bilbao y en la dolorosa goleada por 6-0 en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid de Zidane. Su cuenta pendiente fue hacer un gol con el Celta, algo que solamente pudo hacer en partidos amigables. 

La temporada acabó de la peor manera posible, aunque maquillada con una última victoria en Balaídos ante el Levante (4-2). Fueron los últimos 24 minutos de Lucas con la camiseta del Celta, en una temporada desilusionante para la afición olívica, que considera el fichaje de Lucas Boyé como uno de los mayores fiascos en la historia del club, y hay razones para creerlo. 

viernes, 27 de abril de 2018

Guidetti: Un ciudadano del mundo con gol.








- John Alberto Fernando Andres Luigi Olof Guidetti
- Nacido en Estocolmo (Suecia), el 15 de abril de 1992
- Delantero
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ Deportivo Alavés \ Manchester City \ Feyenoord \ Celtic de Glasgow \ Stoke City \ Burnley \ Idrottsföreningen Brommapojkarna \ Ligi Ndogo.





- Una cláusula de cesión ha querido que John Alberto Guidetti abandonase un club al que ha mostrado su respeto y cariño durante tres años. Un suspiro, un segundo, ese golpeo de balón final que se suele colar en las redes del rival, no le permitió escribir una nueva página en la historia del Real Club Celta, en la semifinal de la Europa League 2017 ante el poderoso Manchester United. Eso sí, nadie dudará nunca de su compromiso con el club.

Es un ciudadano del mundo que se crió entre Suecia y Kenia, pero acabó jugando al fútbol en países como Inglaterra, España, Escocia y Holanda. En todos los clubes por los que pasó dejó una profunda huella de simpatía, carácter, cariño, profesionalidad y gol.
Como delantero es ambicioso y sabe mover el balón. En los campos de juego deja siempre su pleno esfuerzo, pues es un tipo de carácter competitivo que nunca baja la cabeza, nunca, o al menos hasta que se pite el final del partido. Otra faceta conocida de Guidetti es la de su espectacular forma de ser, todo un showman que se gana al público y al vestuario con sus bromas.

- Y hablando de bromas, en el distrito de Bromma (Estocolmo) consiguió darse a conocer jugando para el Idrottsföreningen Brommapojkarna, pero antes de dar todo su ser al fútbol, John tiene un pasado muy ajetreado en el que demostró su maravillosa forma de ser, además de esa competitividad que le llevó a ser profesional de este maravilloso deporte.
Guidetti es un hombre con distintas mezclas raciales. Su padre es italiano con sangre brasileña y algo de sueca, y su madre es totalmente escandinava. A John le tocó nacer en la mismísima capital de Estocolmo, pero debido a la profesión de su padre, se vio creciendo en un continente con un clima muy diferente al de su país de origen.
Su familia se mudó a Kenia cuando él tenía tres años, porque su padre era director de una escuela sueca en Nairobi. En los suburbios de la capital keniata se criaría aquel niño casi albino con más nombres que un culebrón venezolano: John Alberto Fernando Andres Luigi Olof Guidetti. Los que le veneramos preferimos llamarle "Super Guidetti", como a él le gusta.
La familia estuvo de ida y vuelta entre Suecia y el país africano, mientras su pequeño continuaba jugando al fútbol, hiciera frío, calor o lo que fuera. Finalmente se estableció en el distrito de Bromma, y allí empezaría a tomarse demasiado en serio ese deporte con el que tanto disfruta.

A finales de los noventa empezó a formarse en el SI Brommapojkarna para después seguir jugando en el continente africano para el Ligi Ndogo, de donde regresaría nuevamente al equipo de Bromma a partir de 2006.

Guidetti dejaría Kenia atrás sin olvidar que fue como una segunda tierra, perteneciente a un continente que lleva tatuado literalmente en su piel. De hecho, el delantero nunca se olvida de África, pues dedica todos sus goles que hace a la fundación que lleva su nombre haciendo el símbolo del corazón.
También contribuye económicamente con colegios y equipos de fútbol en África, gesto que le honra y que demuestra la generosidad que siempre derrocha. En Kenia jugaba descalzo para endurecerse y hoy en día es un gran futbolista, y eso nunca se olvida.

Hizo tantos goles con el Brommapojkarna, que con el equipo de mayores solamente llegaría a jugar un par de partidos en la Allsvenskan, la Primera División sueca. En Inglaterra se percataron de la calidad de Guidetti, y éste no dudaría en entrar por aquella puerta que le llevaría a formar parte del Manchester City.

- Fue su compatriota Sven Goran Ericksson quien le trajo al equipo de Manchester. Empezó jugando para el equipo filial, sorprendiendo con trece goles en trece apariciones y gustándose en un partido con los reservas en el que hizo un hat trick ante el Burnley. Precisamente acabaría jugando para este equipo posteriormente.
No tuvo la posibilidad de jugar para el City, por lo que durante su contrato con el club, Guidetti acabaría jugando cedido en otros equipos.
Regresó a Suecia para jugar cedido en su club anterior, y durante los siguientes años también defendió la camiseta del Burnley, Stoke City y Feyenoord. Durante su etapa en el conjunto holandés, el atacante sueco sorprendió a muchos con sus registros goleadores. En 23 partidos anotó 20 goles en la Eredivisie, aunque en su regreso a Inglaterra viviría un amargo capítulo en su vida que casi acaba con su carrera deportiva.
Durante gran parte del curso 2012\13 estuvo inactivo intentando recuperarse de un nervio infectado que le hizo perder sensibilidad en la pierna derecha y coger peso. Aún así, el gran "Super Guidetti" , como buen héroe, logró recuperarse a tiempo para volver a hacer goles con el filial del Manchester City, de donde pasaría a jugar cedido otra vez, aunque esta vez sería para debutar en la Premier League con el Stoke City. Ya desvinculado de la entidad celeste inglesa, John ficharía por el Celtic de Glasgow, donde permaneció durante el curso 2014\15 haciendo ocho goles en sus 24 actuaciones en la Premier escocesa.

El Celta ya llevaba detrás del sueco desde que ascendió a Primera División en 2012, y fue el 11 de julio de 2015 cuando el club olívico se hizo de manera oficial con sus servicios. John Guidetti se convertiría de esta forma en el primer fichaje sueco del Real Club Celta de Vigo.

Entró a formar parte de un gran equipo dirigido por el argentino Eduardo Berizzo, quien quiso confiarle minutos pese a contar con  atacantes como Nolito, Iago Aspas u Orellana. El 23 de agosto de 2015 tendría su primera aparición, en un partido de Liga ante el Levante que acabó con victoria celeste por 1-2.
Poco a poco fue ganando más minutos e incluso la titularidad. Con un Celta muy sorprendente, el sueco haría siete tantos que ayudarían para que el equipo volviese a Europa después de una década.

Tuvo grandes actuaciones, en Liga, en la Europa League y en Copa. Sobre todo en esta competición, Guidetti dejó para el recuerdo un magnífico y lejano tanto que se coló por la escuadra de Moyá, en el choque ante el Atlético, en el Vicente Calderón. Gracias a su golazo, el Celta se colaría en la semifinal, donde caerían ante el Sevilla.

John Guidetti celebra uno de sus veintidós tantos conseguidos para el R.C. Celta de Vigo. 

- Guidetti vivió dos semifinales en su etapa como celeste, otra de Copa y la de la Europa League, en la que tuvo una ocasión que aún flota en la memoria de muchos aficionados. Guidetti pudo meter a su equipo en la final de la EL 2017 ante el Manchester United, pero la dichosa pelota no quiso entrar, o más bien el sueco no pudo conectar ese disparo que te lleva a la gloria.
No obstante, John acabaría la temporada siendo idolatrado una vez más por su afición. Durante aquel curso 2016\17 dejó cuatro goles en Liga y participó en 23 partidos, y fue un buen complemento y revulsivo para la zona de ataque.

Todo cambiaría con el comienzo de la campaña 2017\18 y la llegada de Juan Carlos Unzué al banquillo. La efectividad del uruguayo Maxi Gómez le cerraría toda posibilidad de hacerse con la titularidad, y sin opciones, pero sobre todo sin goles, el jugador fue cedido al Deportivo Alavés, que se hará con sus servicios una vez concluida la temporada, por unas condiciones en las negociaciones que obliga a ejecutar la compra del jugador en caso de permanencia del equipo vitoriano.

Nos dejó su último gol de recuerdo en Ipurúa, el 25 de octubre de 2010 en un partido de la Copa del Rey. Aquel fue el último gol que dedicó al Celta, donde llegó a marcar un total de veintidós tantos en sus tres años de celeste.

*Despidamos a nuestro crack escandinavo con una canción interpretada por Badpojken que se llama "Johnny G".


viernes, 6 de abril de 2018

Marcelino Morla: La era bélica del Celta.







- Marcelino Morla García
- Nacido en Leiro, Ribadumia (Pontevedra), el 16 de diciembre de 1914
- Extremo izquierdo
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ R.C.D. Espanyol \ Pontevedra C.F. \ Unión Sporting Vigo \ A.D. Ceuta \ C.J. Cambados \ Puente Arnelas.




- Formó parte del mejor Ceuta de la historia, aunque también fue celtista en la inolvidable Guerra Civil española. Ejerció como capitán en la legión española durante la contienda, momento en el que aprovecharía para seguir jugando al fútbol con el equipo ceutí.

Hay muchos futbolistas que han sido olvidados durante la larga historia del R.C. Celta de Vigo, especialmente aquellos que tuvieron que vivir los duros tiempos de aquellos años cercanos a la década de los cuarenta. Algunos sobrevivieron a la guerra, otros no. Otros siguieron jugando al fútbol y algunos lo dejaron.
Marcelino Morla García fue de los que continuaron en activo a pesar de que otrora no se ganaba ni una cuarta parte del sueldo que se cobra hoy en día. El fútbol era más amateur, menos profesionalizado, que duda cabe.

Marcelino Morla durante un saque de honor.
- Fue profesor de Educación Física durante muchos años en el Instituto Politécnico Español de Tánger, y vivió parte de su vida en la ciudad de Málaga junto a su mujer, su hija y su yerno.
Morla era un extremo izquierdo que jugó para equipos como el U.S. Vigo, Pontevedra, Espanyol y Ceuta, entre otros. Se dice que fue uno de los futbolistas gallegos que más destacaron en Galicia, especialmente jugando para clubes como el Puente Arnelas. Era vecino de esta localidad, de la parte de Leiro. Jugó en el S.D. Puente Arnelas junto a su hermano Felipe, de donde pasó a competir para otros equipos como el Pontevedra y Juventud de Cambados antes de fichar por el Unión Sporting Vigo a mediados de los años treinta. Allí demostró su talento durante sus años iniciativos como futbolista. Por entonces, el equipo de Lavadores era muy a tener en cuenta, pues competía en la Segunda División y poseía una buena plantilla con jugadores bastante conocidos. Cabe destacar al portero José Túnel Cabaleiro, más conocido como "Talladas". Éste triunfaría años después en Brasil después de librar auténticas batallas ante un poderoso Celta que estaba a punto de ascender a la máxima categoría española. Otros jugadores a tener en cuenta del Unión Sporting eran los ex-célticos, Vicente Cons, Pazó y Benito Rivas.

Durante aquellos años compitiendo en la categoría de plata, Morla sorprendió a la directiva del R.C. Celta, que al final del curso 1935\36 alcanzaría el esperado ascenso a Primera División. El de Leiro ingresaría en plantilla a partir de entonces.

La mala suerte del club olívico fue que justo en plena celebración del ascenso vio como su estreno en la élite se demoraría a causa del estallido de la Guerra Civil. Muchos jugadores fueron movilizados para combatir de forma inmediata, mientras que los que no cumplían con la mayoría de edad, y otros por convocar, seguirían jugando para el Celta.
Durante aquellos años en los que se congelaron las competiciones a nivel estatal, el equipo vigués seguiría jugando partidos de carácter amistoso y otros torneos a nivel regional. Para ello, el técnico Ricardo Comesaña echaría mano de futbolistas amateurs y otros jóvenes del fútbol gallego.

Morla jugó para el Celta entre 1936 y 1938, participando en tan solo tres partidos oficiales. Su primera aparición de celeste llegó el 3 de enero de 1937, en A Coruña frente al Deportivo. En aquel choque regional, el joven extremo marcaría un gol que serviría para obtener un empate en la ciudad vecina (2-2).

Además de aquel derbi, Marcelino tendría dos opciones más durante el siguiente curso. El 17 de julio volvería a afrontar otro clásico gallego ante el conjunto coruñés celebrado el 17 de julio de 1938. Los célticos se impusieron a sus vecino por una contundente goleada de 5-1 en el que nuestro protagonista volvería a dejar su sello goleador.
Aquel partido sería el último de Morla con la zamarra celeste, que en plena Guerra Civil sería citado para ejercer como capitán de la legión en Ceuta. En aquel mismo momento se acabaría su relación con el Celta de Vigo.

Se perdió muchos partidos de aquellos años finales de la guerra y, aún peor, se perdería el estreno liguero del Celta en Primera División, lo que también hubiera sido su debut en aquel campeonato de los poderosos Barcelona, Real Madrid y Athletic de Bilbao, entre otros.

El tope de Morla a nivel competitivo fue competir en Segunda División. Ya lo había hecho anteriormente con el Unión Sporting Vigo, y ya estaba a punto de hacerlo con Agrupación Deportiva Ceuta, en cuya ciudad permaneció varios años.
Vivió los mejores años de este club sin la opción de participar en ningún partido de liga. Tras la Guerra Civil continuaría formando parte del club ceutí, que tras el curso 1945\46 perdería la categoría. Dicen que Marcelino también ejerció como entrenador y preparador físico del Ceuta.

Marcelino Morla aparece en esta alineación del Unión Sporting Vigo, en la que también se hallan Cons y Herodes entre otros.

- También se sabe que el atacante gallego llegaría a fichar en 1944 por el R.C.D. Espanyol. se considera que la entidad catalana pagó 160.000 pesetas por el fichaje del jugador, algo que por entonces se consideraba como una cantidad exagerada.
Pero Morla ya tenía treinta años cuando se había incorporado al equipo perico, por lo que no llegaría a vestir de blanquiazul. Fue cuando decidió retornar al Ceuta para trabajar en el cuerpo técnico ya retirado como futbolista.

Vivió y falleció en Málaga, lugar donde residió con su familia. Parece que dejó huella en equipos como el Puente Arnelas y el Unión Sporting Vigo, en los que destacó en su día para poder defender los colores del Celta de Vigo en la década más dura de este país, cuando el equipo se preparaba para debutar en Primera.



Fuentes: (Celta Historia, sdparnelas.blogspot.com, Enciclopedia Emigración Galega, Yo jugué en el Celta, BD Fútbol, hisfutceuta.awardspace.com y La Voz de Galicia).

martes, 6 de marzo de 2018

Anécdotas Celestes: Un recuerdo en forma de gol.



- A veces el fútbol nos guarda bonitas casualidades que nos obligan a echar la vista atrás. Balaídos reunió a sus fieles ayer para vivir una cita histórica, un recuerdo en forma de gol. Fue todo un reto para Erik Alexander Expósito Hernández (Santa Cruz de Tenerife, 23 de junio de 1996), bisnieto de uno de los primeros futbolistas del Real Club Celta de Vigo, que militó en el equipo vigués allá por los años veinte, casi en los albores del fútbol español.

El recuerdo no es otro que el primer gol de Balaídos, el que hizo su bisabuelo Graciliano Luis hace casi noventa años, el 30 de diciembre de 1928. Aquel día se inauguraba el santuario celeste, el que curiosamente se halla en pleno proceso de reconstrucción actualmente.
Eran otros tiempos, pero la situación fue bastante parecida. En aquel partido de inauguración tampoco dieron tregua las condiciones climatológicas, llovía y hacía bastante frío. El estadio no estaba aún rematado, como está ocurriendo actualmente. Algunos aficionados de la época presenciaban desde el palco central las evoluciones de los obreros.

Graciliano, también tinerfeño, formó en un equipo entrenado por el recién incorporado Moncho Encinas, en el que estaba otro célebre canario llamado Joaquín Cárdenes y quien otrora ejercería como técnico principal del Celta de Vigo.

Al otro lado del terreno de juego se oponía un conjunto vasco, el histórico Real Unión de Irún, que en aquella primera cita de Balaídos se llevaría siete goles de recuerdo, el primero de ellos obra del delantero Graciliano.
Ayer, 5 de marzo de 2018, su bisnieto Erik quiso recordarnos que el viejo Balaídos ya cumplirá noventa años. Lo hizo marcando un gol que recordaría a uno de los futbolistas más importantes que vistieron de celeste, un jugador que pese a no haber pasado más de un año en Vigo, inauguró el marcador de uno de los campos más antiguos de España.

También delantero y con una planta de auténtico púgil del área, el joven Expósito aprovechó su debut como titular con la U.D. Las Palmas para hacer un guiño a la historia y marcar el primer tanto de su equipo, como ya había hecho su bisabuelo hace nueve décadas atrás.

Claro que este gol no beneficiaría para nada al Celta, solamente para recordar quien hizo el primer tanto de un Balaídos que a lo largo de casi un siglo ha celebrado infinitos goles para gusto del buen aficionado al fútbol.
En medio de un partido embarullado, de alto riesgo y con muchas imprecisiones, el joven canario se coló entre la defensa celeste para abrir un marcador que tan solo serviría para ilusionar a los visitantes. Jonny Otto y Tucu Hernández no podían consentir que tal dato histórico arruinase un partido dominado por los suyos. Tras el empate llegaría la sensacional jugada de Iago Aspas que le daría la posibilidad a Pablo de firmar un auténtico golazo (2-1).

Fue una victoria emocionante, una de esas remontadas que nos trasladan a aquellos tiempos en los que jugadores como Graciliano jugaban por dos perras. El Celta protegió Balaídos, que ayer rememoraba el primer balón que besó las redes de su portería, aunque por entonces fuera para inaugurarlas.

Erik Expósito celebra el tanto que abrió el marcador en Balaídos, noventa años después de que su bisabuelo hiciese el primero.

- Desde luego que nada tiene que ver una época con otra. En los primeros años se pagaban cinco pesetas por presenciar el partido desde el palco y preferencia, cuatro por la lateral Río Fox, tres en Grada de Gol (con asiento) y dos por general. Hoy en día pagamos con otra moneda, e incluso hay otras comodidades.

En un Balaídos en plena ritidectomía, ayer se recordaron goles con  sabor añejo. Erik Expósito quiso ser protagonista como ya lo fuera su bisabuelo aquel inolvidable 30 de diciembre en el que hizo el primer gol para la casa del Real Club Celta de Vigo. El joven Erik emuló a Graciliano, uno de los primeros delanteros en la historia del equipo vigués, el gran pionero de Balaídos.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Pedro Martín: Un debutante colchonero para el Celta B.







- Pedro José Martín Moreno
- Nacido en Málaga, el 16 de enero de 1992
- Delantero
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ Atlético de Madrid \ Numancia \ Tenerife \ Real Murcia \ Mirandés \ Puerto de la Torre \ Tiro Pichón \ Atlético B \ R.C. Celta B.





- Tan solo perteneció al Celta durante una temporada, y casi toda la misma jugó para el equipo filial. Y eso que no sería el único perjudicado en cuanto a lo de jugar para el primer equipo, ya que el club al que pertenecía en ese momento, el C.D. Tenerife, traspasaba al jugador con la condición de percibir una parte de la venta del mismo, una contraprestación por la salvación del Celta B y otra si Pedro participaba en varios partidos oficiales a las órdenes del Toto Berizzo, algo que nunca ocurriría.

Nacido en Málaga, Pedro José Martín Moreno jugaría en el Puerto de la Torre hasta los doce años, momento en el que abandonaría el club para incorporarse al Tiro Pichón. En la escuadra de Ortosa había jugado desde prebenjamín ocupando posiciones defensivas, algo que nunca gustó al joven malacitano, cuya pretensión era la de jugar como delantero.
Fue por eso por lo que se marchó al Tiro Pichón, donde sí le dejaron desplegar todo su potencial jugando en punta para finalmente destacar como él quería. En su debut conseguiría marcarse un póker, y eso le valió para seguir jugando arriba, posición de la que ya nadie le movería.

Pedro celebra uno de sus goles con el filial celtiña.
- Después ingresó en la cantera del Málaga C.F., donde no estaría mucho tiempo al contar con la opción de poder entrar en el sistema juvenil del Atlético de Madrid, al que llegó con dieciséis años.
Con el filial rojiblanco en Tercera llegó a ser el máximo realizador del campeonato, preludio de un gran verano con el primer equipo bajo las órdenes de Gregorio Manzano. Y es que en aquel verano de 2011 contó con varias oportunidades de jugar para el primer equipo. Pedro participó en diversos partidos amistosos en los que dejó seis goles con uno de los equipos más grandes del fútbol español, aunque la temporada 2011\12 la iniciaría con el equipo filial en Segunda B.
Aún así, el atacante malacitano no se quedaría sin debutar en partido oficial. Su gran momento como colchonero llegaría en un partido de la Copa del Rey frente al Albacete celebrado el 8 de diciembre de 2011. Pedro tuvo unos minutos al ingresar en el terreno de juego sustituyendo a Pizzi en la segunda mitad. Por desgracia, el equipo madrileño salió derrotado del Carlos Belmonte por 2-1. Cinco meses después llegaría su estreno en Primera División, aunque apenas dispondría de un minuto en el partido de Liga frente al Betis que concluyó con empate dos. En ese mismo curso también competiría en un partido de Copa de la UEFA frente al Académica, en otra tarde aciaga con derrota de 2-0.

Parece que el ariete andaluz no tuvo suerte en los estrenos competitivos como colchonero, pues no conoció la victoria salvo en los amistosos con el primer equipo. El resto de sus actuaciones serían jugando para el equipo B.

Dejaría el Atlético de Madrid en el mercado invernal del curso 2012\13 para irse en calidad de préstamo al C.D. Numancia, donde estaría compitiendo año y medio en Segunda División para después desvincularse definitivamente del club de Manzanares.
En la categoría de plata no haría un solo gol en las 41 apariciones con el equipo numantino. Se marchó del mismo en 2013 para ingresar en las filas del Mirandés, donde estaría una campaña para hacer nueve goles en Segunda, ya que en el equipo del Ebro tuvo un mayor protagonismo que le permitió mostrarse como goleador.

Su siguiente estación sería el Club Deportivo Tenerife, donde estuvo la mitad del ejercicio 2015\16, antes de poner rumo a Vigo para fichar por el Real Club Celta. No obstante, y pese a las expectativas del delantero, el club de Balaídos lo había fichado para jugar en el equipo filial, con el objeto de colaborar con un Celta B en apuros.

El filial se jugaba la permanencia en Segunda B y el técnico Alejandro Menéndez ya contaba con sus herramientas para mantener el tipo en la categoría. Ahora era cuestión de amoldar al nuevo fichaje en su zona de ataque.
Pedro Martín debutaría con el Celta B el 7 de febrero de 2016, en un partido de la Segunda B contra el Arandina, en El Montecillo. El equipo no pudo sacar nada positivo en aquel partido en el que los locales se impusieron por 2-1.

Pedro se fue ganando la titularidad en el conjunto celeste, logrando su primer tanto en su tercera aparición, ayudando al Celta B a sacar un punto a domicilio contra el Logroñés (1-1). En la última jornada marcó dos tantos más que servirían para despedir la campaña 2015\16.

Pero antes de marcharse de Vigo tendría la gran oportunidad de participar con el primer equipo en su inicio de pretemporada 2016\17. El "Eurocelta" de Berizzo afrontaba su primer reto veraniego frente a un buen Lugo de Segunda División en el campo de Barreiro, partido que se celebró el 16 de julio de 2016.
Iago Apas, Wass, Drazic, Jonny, Sergio Álvarez... Esos y otros miembros del primer equipo mezclados con juveniles sucumbirían contra un Lugo más espabilado que ganó por 1-2. Pedro jugaría la segunda mitad junto con otros canteranos.

Lance de una jugada con Pedro Martín como protagonista en un partido con el Celta B (Foto de Moiceleste).

- Las condiciones de su contrato le obligaban a abandonar el equipo para el siguiente curso, y Martín se despidió de sus compañeros días después de su única cita con el primer equipo, que al igual que en sus estrenos con el Atlético, no acabó con resultado positivo.

Desde luego no le faltaban "novias" al malacitano, que concluida su aventura en tierras gallegas se incorporaría otra vez al Mirandés. Allí jugó toda la temporada, haciendo tres goles que no servirían para evitar el descenso a Segunda B. El jugador no seguiría en Miranda, pero sí concursaría en la misma categoría al firmar contrato con el Real Murcia, que se halla en el Grupo IV de la categoría de bronce española.

sábado, 20 de enero de 2018

Chacho I: una leyenda deportivista de celtista por un día.







- Eduardo González Valiño "Chacho"
- Nacido en A Coruña, el 14 de abril de 1911
- Delantero
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ Deportivo de La Coruña \ Atlético de Madrid \ Varela Silvari \ Ferrolán \ Deportivo Juvenil.





- Considerado por el deportivismo como uno de los mejores jugadores en su larga historia, este sensacional delantero del fútbol español también vistió los colores celestes, como ya conté en el artículo anterior sobre Juan Acuña, mítico portero coruñés que vino prestado a Vigo junto a nuestro protagonista de hoy.
También su hijo tuvo una breve experiencia como céltico en la década de los cincuenta. Éste fue conocido como "Chacho III". Con permiso del eterno rival, procedo a narrar la historia de un idolatrado jugador que además de jugar en los dos conjuntos gallegos, también pasó por el Atlético.

Su nombre era Eduardo González Valiño y nació en la ciudad de A Coruña el 14 de abril de 1911. Fue un jugador muy precoz que en poco tiempo daría el salto profesional tras jugar en equipos más modestos de la ciudad. Primero jugó para el Varela Silvari, actualmente vinculado al Oza Juvenil. Por entonces tenía once años y ya mostraba una calidad innata que le llevaría muy lejos, figurando como uno de los mejores futbolistas gallegos de la historia.

- Tras competir para el modesto Varela Silvari, Chacho se unió al Ferrolán y de ahí ya entraría a formar parte del R.C. Deportivo de La Coruña, equipo en el que pasaría casi toda su carrera deportiva. Pasó a jugar para la sección juvenil, y así estaría completando su formación hasta 1927, siendo este el año en el que por primera vez juega con el Deportivo a la temprana edad de dieciséis años y con un contrato en el que cobraba 100 pesetas.
Hasta 1934 estuvo defendiendo los intereses de la escuadra blanquiazul, que por entonces se hallaba en la Segunda División española. Los directivos del Atlético de Madrid se habían fijado en el talento coruñés, que a partir de la campaña 1934\35 viviría nuevas experiencias en la máxima categoría con un club que competía en una recién creada Liga Española. Serían buenos años para el atacante gallego, que además ya había debutado como internacional con España.
Chacho debutó oficialmente el 9 de diciembre de 1934, en un partido liguero frente al Racing de Santander que fue derrotado por 3-1 en el antiguo Metropolitano. Eduardo se estabilizaría como titular y pronto llegaron los goles. Seis semanas después de su estreno como colchonero, el delantero haría un soberbio partido marcando el último tanto de la escuadra rojiblanca frente al Betis, choque alocado que acabó con resultado de 4-2.

Siguió haciendo goles participando en casi todos los partidos de Liga. En su primera temporada marcó seis tanto y en la siguiente mejoró sus registros con otro más. La irrupción de la Guerra Civil haría que se paralizasen todas las competiciones, y Chacho aprovechó para retornar a su Coruña natal tras la conclusión del curso 1935\36.

Al igual que muchos futbolistas de aquella época, el atacante fue destinado en una sección del ejército, en este caso le tocó artillería. Posteriormente pasaría a trabajar en el Banco Pastor. Finalizado el conflicto bélico, Chacho volvería a jugar para el Deportivo.
Compitió en Segunda División hasta que el equipo logró ascender a la división de oro en el ejercicio 1940\41. En 1944 jugaría en el Deportivo Juvenil, dirigido por Rodrigo, en donde en un partido contra el Noya los aficionados del equipo casi lo tiran a un pozo por que le había metido seis goles, y después de un año regresa al primer equipo coruñés donde jugó hasta el año 1946.

Hagamos un stop en su trayectoria deportiva para analizar su pequeña experiencia como jugador céltico. Los medios gallegos se hacían eco de un posible homenaje para un idolatrado jugador celtiña, Alvarito. El Celta decidió convertir aquel evento en algo especial para el jugador, por lo que solicitó al Deportivo la presencia de dos jugadores suyos: la de Juan Acuña y Eduardo González "Chacho".

Chacho con la selección española.
- La prensa recibió con entusiasmo el acontecimiento en el que se irían a juntar magníficos futbolistas como Aretio, Nolete y Fuentes con las dos citadas leyendas deportivistas. El equipo vigués también se hallaba en Primera por entonces, dirigido por el ilustre técnico vasco Baltasar Albéniz.
Como rival para la fiesta futbolística del 24 de abril de 1944 se eligió al Sporting de Gijón. Balaídos presentó una gran entrada para ver un extraño once celeste mezclado con los colores blanquiazules de dos deportivistas que ese mismo día defendería al eterno rival. El partido acabaría con 3-1 para los vigueses, siendo marcados los goles por Nolete, Aretio y Foro. Chacho no hizo ningún gol. es más, los medios de la época hablaron de un delantero desganado que para nada había demostrado lo que antaño venía haciendo con el Atlético o con su equipo de procedencia. Describieron al coruñés como un jugador abúlico y con poca motivación, pero pese a ello el equipo ganó y Alvarito tuvo el gusto de jugar junto a dos sensacionales futbolistas del Deportivo como eran Chacho y Acuña.

La verdad es que al atacante gallego no le quedaban muchos años de fútbol. Siguió compitiendo para el Coruña hasta 1946, habiendo vivido un descenso y ayudado en un retorno a Primera en el mismo año que se retiraría. Pero esa misma temporada no es que tuviera mucho protagonismo, ya que solamente jugó cuatro partidos y marcó un gol.

Se retiró del fútbol dejando en el recuerdo sus goles y sus fintas, y una casta especial con la que afrontaba cada partido. Se decía de Chacho que era un jugador con clase, que sus mejores características eran el dominio del balón, la potencia de sus disparos, sobre todo sus zarpazos de volea o, incluso, la frialdad y milimetría de sus pases.
Tenia una técnica muy buena que hacia que condujera el balón con mucha suavidad. Era uno de los grandes genios de aquella época y con sus genialidades había veces que resolvía el solo un partido. Era un futbolista con magia. Su calidad lo convirtió en uno de los mejores jugadores de toda la historia del equipo coruñés.

En toda su vida deportiva solo falló un penalti, pero fue un fallo muy importante. Fue cuando militaba en el Atlético de Madrid, en un encuentro contra el Sevilla C.F. Chacho lanzó el penalti y el balón dio en el larguero. Un compañero suyo cogió el rechace y mandó el balón por encima del larguero.

Después de retirarse decidió hacer los cursos de entrenador y en el año 1949 se puso a entrenar al Fabril y luego al Deportivo. También entreno al Bergantiños, Sporting Coruñés y Español. En 1952 dejó de ejercer en los banquillos.

Lance del partido homenaje a Alvarito en el que participó Chacho. (Foto: El Pueblo Gallego).

- Con la selección española llegó a aparecer en tres partidos. Hizo su debut el 21 de mayo de 1933 ante Bulgaria, en un partido amigable que finalizó con un abultadísimo resultado de 13-0 a favor del combinado español.
Eduardo González Valiño, "Chacho", pereció el 21 de octubre de 1979 en A Coruña, a los 68 años de edad. Toda la ciudad herculina y el fútbol gallego lloró con pesar la muerte de uno de los mejores atacantes que ha dado Galicia.

Sus hazañas se convirtieron en leyendas imperecederas y merecedoras de estatua, inaugurada en 1988 a tan solo unos pasos del terreno de juego que tantas tardes de gloria gozó la gradería con sus regates y goles. Lástima que de celeste no pudo hacer ni un solo tanto, pero al menos podremos contar que Chacho defendió los intereses del R.C. Celta aunque fuera durante noventa minutos.



- Fuentes: (El Pueblo Gallego, BD de fútbol, Aupadeportivo, La Opinión, vavel.com y Furia Roja).